Vaporeon

SAKURA

lunes, 31 de agosto de 2026

Si mi mente fuera una casa


"Tu entorno es el reflejo de lo que hay en tu cabeza"

Muchas veces he escuchado esa frase, pero fue hasta hace poco que me puse a pensar más a detalle sobre lo que quería decir, no llegue a una buena conclusión, pero en mi cabeza tomo un sentido diferente, dándole un significado especial. Si mi entorno es mi casa, entonces mi mente es algo igual. 

Y si mi mente es una casa ¿cómo sería? 

Al principio imaginé miles de casas diferentes, de las más modernas a las más antiguas, de las más espaciosas a las más pequeñas, pero cuando escuché todo lo que había en mi cabeza me di cuenta de que lo que imaginaba solo era algo que mi interior pedía. La casa que me encontré era deprimente, tuve que caminar demasiado tiempo entre prados verdes llenos de flores y animales para llegar, poco a poco ese tono verde que mostraba vida se convertía en un tono gris verdosos que solo me recordaba a un pantano de aquellos que salen en Minecraft, al cruzar había un pequeño camino de tierra, no cualquier tierra, era la misma tierra de mi infancia, esa con la que jugaba de pequeña, esa que era polvo lleno de recuerdos, al seguir caminando me encontré con una casa algo deteriorada, el pasto estaba tan alto que cubría la mitad de la puerta, la madera se estaba pudriendo y la pintura se caía con cada roce.

¿Cómo termine así?

Al abrir la puerta un olor familiar me recibió, aquel que me recordaba en mi niñes, no había muebles, ni fotos, solo una lampara que iluminaba un rincón donde la madera aun mantenía un buen estado. 

Al regresar a mi vida diaria encontré el significado de cada cosa que había visto en esa casa. 

No existía una cerca que detuviera a las personas así que todos podían entrar y salir cuando quisieran, dañando todo aquello que se les cruzaba en esa casa, en mi vida. El pasto alto y aferrado a la tierra con grandes raíces era igual a todas esas veces que las malas palabras se quedaron en mi mente atormentándome aferrándose a mí, la madera podrida seguro eran todas las lágrimas que en algún momento derrame, la perdida de pintura era igual a la perdida de color en mi vida, la perdida de quien solía ser. Aquel rincón con poca luz es igual al único lugar donde me siento segura. Y la soledad de esa casa en los prados era igual a la manera en la que me sentía, sola.

Es mi percepción.

No digo que este mal, pienso que el significado que le doy es una justificación del porque mi cabeza y mi mente han decidido imaginar algo así. 

Trabaje en esa casa, los primeros días me la pase sentada en ese rincón con poca luz pensando en que debía cambiar primero, la madera era tan fría que termine con dolor de huesos, pero decidid poner una cerca y pintarla de color café ahora tiene una puerta y un seguro que para abrirlo debes conocer la combinación. Intenté podar el pasto, pero las raíces seguirán ahí y volverá a crecer, decidí que era mejor cortarlo de raíz, pero me está costando más de lo que pensé, cambié la madera por algo resistente al agua y elegí un nuevo diseño de las puertas esas si están talladas en madera.  

Me falta elegir el color de la casa. Azul, morado, verde o naranja, quiero algo excéntrico como lo que solía ser. 

La casa sigue en esos prados llenos de soledad y es que cuando puse limites me quedé aún más sola, no me arrepiento, es un camino que debo de recorrer. 

En el interior de esa casa paso algo bueno y es que saque todo el polvo y limpie muy bien, he arreglado los focos del resto de lámparas y ahora hay luz de nuevo, a veces uno que otro foco se funde, pero puedo cambiarlo por uno que sirva, la calidez se siente de nuevo. 

Y en mi vida también, he cambiado cosas simples que me han sacado del vacío donde me encontraba y si bien aún me da miedo quedarme sola en ese inmenso prado, ahora he puesto algunos muebles que me ayudan a llenar esos vacíos. Ya tengo un lugar donde sentarme para escribir, un lugar propio para aburrirme y mi favorito, un lugar donde ser yo no ha sido un problema.

¿Su mente también es una casa?

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